Sorpresiva primera jornada del Concejo Deliberante de Plottier, cargada de varios cruces y agresiones de una mayoría obediente a las órdenes del MPN, que se siente asfixiada y se va deteriorando día a día por las cosas que les “mandan a votar” para desaprobar. Se eligieron las autoridades de las distintas comisiones y presidencia del organismo legislativo.

La incómoda situación surgió a partir de una propuesta de las concejales Marisa Torres San Juan, Malena Resa y el concejal Matías Ramos para que el Concejo vuelva a sesionar todas las semanas, como históricamente lo hizo. Actualmente, el concejo deliberante de Plottier sesiona sólo cada 15 días, esto quiere decir, que un vecino tiene que esperar dos semanas para una nota tome estado parlamentario, de ahí queda en un cajón hasta que quienes presiden las comisiones (la mayoría del MPN) decidan tratarlo. Lo mismo sucede para los proyectos de concejales, notas de Ejecutivo, entre otras. “En el concejo hay cientos de expedientes esperando a ser tratados” expresó la concejal Marisa Torres San Juan.

Allí las concejales Marisa Torres San Juan, Malena Resa y el concejal Matías Ramos, solicitaron al cuerpo de ediles que se vuelva a sesionar todas las semanas para lograr mayor capacidad de gestión para dar tratamiento a todas notas de vecinos y vecinas, brindar soluciones que no pueden esperar y también para debatir sobre proyectos presentados por los mismos legisladores.

Lamentablemente, quedó desaprobado por mayoría de votos de los concejales: Pinilla, Pardo, Montero de «Siempre«; Pino, Di Peto, Soto, Dziadek de «MPN – Mejor Plottier«; Tubio de «Frente de Todos» y Silvero de «Plottier Fuerza y Compromiso«. Así quedó visible, una vez más, cómo esta mayoría, responde a la orden de una sola persona que le indica lo que tiene que votar, perdiendo así su voz, su autonomía y su representatividad de ciudadanos y ciudadanas. Esto mismo ocurrió meses atrás cuando esta misma mayoría votó en contra de la Asociación de Padres y Amigos del Discapacitado, en un proyecto de declaración de interés impulsado por el concejal Ramos, declarándolo desaprobado. Sin embargo, esta misma mayoría es la que aprobó, de la noche a la mañana, un sustancial aumento en el servicio de agua, por una misma orden o “bajada de línea” como se dice vulgarmente.

«No se pueden otorgar resoluciones a problemas que necesitan urgencia, tampoco elaborar mejoras para la ciudad de forma ágil (compra de maquinarias, apoyo a eventos, nuevas normas, etc), incluso el derecho a peticionar se ve reducido a la mitad, afectando gravemente a vecinos y vecinas.» expresó el concejal Matías Ramos.

Luego de las agresiones y roces que surgieron por quedar a la luz esta forma de “operar” que camina en contra absoluta del bien común para los vecinos y vecinas de la ciudad, el concejal Matías Ángel Ramos, solicitó la creación de una Comisión de Medio ambiente, para canalizar decenas de pedidos, notas y proyectos que ingresan en materia ambiental y quedan sin tratamiento en la comisión de Gobierno, donde actualmente se derivan los mismos.

Esta “mayoría” (bloque Siempre, MPN – Mejor Plottier, Frente de Todos, Plottier Fuerza y Compromiso) votó también en rechazo de la propuesta, visibilizando así, la poca o nula importancia que esta “mayoría” sin voz individual manifiesta por el cuidado, la protección y planificación sobre la materia ambiental.